Por: Sandra Saumett, Darío Echeverri
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo. Aunque suene alarmante, lo cierto es que muchas de estas enfermedades pueden prevenirse. ¿Cómo? Evitando o controlando factores de riesgo como la presión arterial alta, el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo, el colesterol elevado y la diabetes, que dañan las arterias y favorecen la acumulación de colesterol “malo” también conocido como LDL y células inflamatorias (1).
En Colombia, muchas personas viven con estos factores de riesgo sin saberlo (2). Lo más preocupante es que, incluso cuando se conocen, no siempre se logra mantener un control adecuado (3). Por eso, es fundamental encontrar herramientas que ayuden a las personas a adoptar hábitos saludables y mantenerse motivadas en el tiempo.
Una herramienta al alcance de la mano
En los últimos años, el acceso a teléfonos inteligentes ha abierto nuevas oportunidades para el cuidado de la salud. Hoy es posible usar el teléfono celular no solo para comunicarse, sino también para cuidar la salud (4).
Este avance se conoce como mobile health (mHealth), y hace referencia al uso de aplicaciones móviles (Apps) para apoyar el seguimiento en los cambios de la salud. Desde el año 2011, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha promovido esta estrategia como una forma efectiva de mejorar el autocuidado y la prevención, especialmente en enfermedades crónicas como las cardiovasculares (5).
¿Qué puede hacer una aplicación por tu salud?
Estas Apps se encargan de acompañar al usuario en su día a día, ayudando a mantener una rutina que proteja en este caso tu corazón. Algunas de las opciones que ofrecen son:
- Registrar signos vitales como la presión arterial, frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno y el peso
- Monitorear la actividad física y los hábitos de alimentación
- Enviar recordatorios para tomar medicamentos o asistir a citas médicas
- Educar sobre los factores de riesgo y cómo reducirlos
- Evaluación del riesgo cardiovascular
Al recopilar esta información, la App ayuda a que las personas conozcan mejor su estado de salud y puedan identificar aspectos que necesitan mejorar. Esto les permite tomar decisiones más conscientes basadas en la información obtenida, como modificar su alimentación, aumentar la actividad física o consultar al médico cuando notan valores fuera de lo habitual. En este proceso, el usuario es quien toma las decisiones del día a día, mientras que el profesional de salud puede usar los datos registrados para orientar mejor el tratamiento durante las consultas (6,7). De esta manera el criterio médico y la información del App se suman en beneficio de tu salud.
¿Pero… funcionan?
Diversos estudios alrededor del mundo han demostrado que el uso de mHealth puede mejorar la adherencia al tratamiento farmacológico y a los buenos hábitos de vida, reducir niveles de colesterol y presión arterial, reducción de peso y aumentar la actividad física (8,9). Aunque no reemplazan al médico, las Apps actúan como una guía diaria que refuerza lo aprendido en consulta y mantiene la motivación.
La tecnología por sí sola no hace milagros, pero puede ser una gran aliada. Usar una aplicación de salud no significa estar enfermo, sino tomar decisiones para mantenerse sano. Es una forma sencilla, práctica y cercana de acompañar el proceso de cambio hacia un estilo de vida más saludable.
Corazón Saludable
Actualmente, en el proyecto Corazón Saludable desarrollado por La Cardio y Uniandes con cofinanciación de Minciencias (No. 223989785348, Contrato 750 – 2021), se busca hacer prevención cardiovascular primaria con una App diseñada para la población de colaboradores del hospital. Esta App le permite a los usuarios conocer su clasificación de riesgo cardiovascular usando la escala validada para la población colombiana, le entrega información educativa de acuerdo a su nivel de riesgo, y le permite mantener un repositorio de su información para usar durante su seguimiento médico. En el proyecto han participado los investigadores de la Cardio, Darío Echeverri, Laura del Mar González, Sandra Saumett, e Isabella Novoa, los profesores de Uniandes Juan Carlos Briceño (Ingeniería Biomédica), Camilo Escobar (Ingeniería de Sistemas y Computación) y Mario Linares (Ingeniería de Sistemas y Computación), los investigadores Camila Castro, Javier Navarro, Clara Forero, y varios estudiantes de doctorado y maestría.
Referencias:
- Roth GA, Mensah GA, Johnson CO, Addolorato G, Ammirati E, Baddour LM, et al. Global burden of cardiovascular diseases and risk factors, 1990–2019: update from the GBD 2019 study. J Am Coll Cardiol. 2020;76(25):2982–3021.
- Ministerio de Salud y Protección Social. Encuesta Nacional de Salud 2020. Bogotá: MinSalud; 2021.
- Yusuf S, Joseph P, Rangarajan S, Islam S, Mente A, Hystad P, et al. Modifiable risk factors, cardiovascular disease, and mortality in 155,722 individuals from 21 high-, middle-, and low-income countries (PURE): a prospective cohort study. Lancet. 2020;395(10226):795–808.
- Kumar S, Nilsen WJ, Abernethy A, Atienza A, Patrick K, Pavel M, et al. Mobile health technology evaluation: the mHealth evidence workshop. Am J Prev Med. 2013;45(2):228–36.
- World Health Organization. mHealth: New horizons for health through mobile technologies: second global survey on eHealth. Geneva: WHO; 2011.
- Bashi N, Karunanithi M, Fatehi F, Ding H, Walters D. Remote monitoring of patients with heart failure: An overview of systematic reviews. J Med Internet Res. 2017;19(1):e18.
- Cajita MI, Gleason KT, Han HR. A Systematic Review of mHealth-Based Heart Failure Interventions. J Cardiovasc Nurs. 2016;31(3):E10–E22.
- Gandapur Y, Kianoush S, Kelli HM, Misra S, Urrea B, Blaha MJ, et al. The role of mHealth for improving medication adherence in patients with cardiovascular disease: a systematic review. Eur Heart J Qual Care Clin Outcomes. 2016;2(4):237–44.
- Adler AJ, Martin N, Mariani J, et al. Mobile phone text messaging to improve medication adherence in secondary prevention of cardiovascular disease. Cochrane Database Syst Rev. 2020;7(7):CD011851.

















